• Diez preguntas para la nueva temporada NBA (Parte I)

    Ya se oyen los botes en las pistas de la NBA (y en otras, como Madrid) y eso solo puede significar una cosa: la temporada está cada vez más cerca. Inevitablemente, este inminente comienzo trae consigo multitud de análisis, pronósticos y valoraciones que, casi con total seguridad, no serán acertados/as. Leer aquí el artículo completo

  • Programa 98 de Esfera NBA

    98_ninety_eight_red_alarm_clock_digital_number_mousepadp144146961137932741envq7_400Después de una larga ausencia, llegamos a una de las mejores épocas de la NBA: la Navidad. Antes de repasar los partidos marcados en rojo para estas vacaciones invernales, repasamos lo que ha dado de sí la liga en las últimas fechas. Como siempre, apuntamos a lo mejor, lo peor y a los aspectos a seguir.

    Además, estrenamos la sección “Mejor Quinteto de la Semana” y continuamos con el “Stats Don´t Lie”, donde abordaremos a los Golden State Warriors y a Kobe Bryant.

    Recuerda, puedes descargarte nuestra aplicación en el Play Store de Android o visitarla en cualquier otro smartphone escribiendo en tu navegador esta dirección: movil.ondajovenradio.es/esferanba

    @EsferaNBA

    Facebook.com/EsferaNBA

    Leer aquí el artículo completo
  • Programa 97 de Esfera NBA

    1d225e89960d88803cf55b39b22b73d4_400x400Primer programa al uso de la tercera temporada después de la Audioguía de la pasada semana. Volvemos al esquema habitual, con las noticias más destacadas, renovaciones multimillonarias, dinámicas positivas y actuaciones destacadas. Además, resaltamos lo mejor, lo peor y a seguir después de esta primera semana de competición.

    Y, por supuesto, vuelve “Stats Don´t Lie”, con aspectos importantes de la ofensiva de Golden State Warriors. Datos vitales para comprender el ataque y el movimiento de balón de un equipo NBA.

    Recuerda, puedes descargarte nuestra aplicación en el Play Store de Android o visitarla en cualquier otro smartphone escribiendo en tu navegador esta dirección: movil.ondajovenradio.es/esferanba

    @EsferaNBA

    Facebook.com/EsferaNBA

    Leer aquí el artículo completo
  • Programa 96 de Esfera NBA (3ª Temporada)

    topper-artestDebut de la tercera temporada de Esfera NBA con el Programa 96 global. Hemos vuelto con la Audioguía 14/15 para poder conocer a TODOS los equipos que van a participar esta temporada en la NBA. Divididas en dos conferencias, las 30 franquicias han sido objeto de análisis en este debut de temporada.

    Recuerda, puedes descargarte nuestra aplicación en el Play Store de Android o visitarla en cualquier otro smartphone escribiendo en tu navegador esta dirección: movil.ondajovenradio.es/esferanba

    @EsferaNBA

    Facebook.com/EsferaNBA

    Leer aquí el artículo completo
  • Érase una vez en una dinastía tejana

    Érase una vez un hombre con una idea brillante. James Naismith trajo el baloncesto para, como casi cualquier invento, hacer la vida (lúdica) más fácil a las personas. Para que tuvieran algo con lo que entretenerse. Para que tuvieran algo con lo que, algún día y él sin saberlo, ser grandes, prácticamente legendarios. Ni el propio Naismith pensaría por aquel entonces que en pleno siglo XXI en el planeta basket se hablase de la mejor liga de SU deporte, y por ende del de todos los que lo practican, ven, sufren, disfrutan, viven y se apasionan.

    En éstas que érase también una vez una franquicia situada en el Estado de Texas. Uno de esos conjuntos que nacen en la sombra, sin importancia. Sin apenas hacer ruido, fuera de los focos. A la sombra de las luces más cegadoras y míticas de Boston Celtics o de New York Knicks. Nacido, incluso, para otra liga como la ABA con el nombre de Dallas Chaparrals. Todo un patito feo que en lo menos que pensaba era en hacerse cisne. Algo más de 30 años pasaron hasta que San Antonio Spurs, como franquicia, comenzó a funcionar oficialmente en lo que es la NBA. Y fue todo un hombre de hielo, George Gervin, el que con su juego y su importancia hiciera pensar que San Antonio estaba obligada a crear una sagrada historia en la liga.

    Y por esa “obligada historia sagrada” para crear, nadie mejor que la propia madre patria para facilitar esa leyenda. David Robinson, procedente de la Marina de Estados Unidos, demostró que había vida después de Gervin. Que San Antonio Spurs tenía un derecho a reclamar un trono en la NBA. Pero que, como casi cualquier anillo, no iba a ser sencillo, aunque contar con un jugador como David daba altas expectativas. Aún así, hacía falta algo más para que el patito feo, ya sí que sí, comenzara a pensar que era capaz de ser un cisne en el mayor de los lagos lúdicos.

    Por eso la madre patria, que era tan sabia, volvió a facilitar la labor. Desde la Academia de Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos llegó Gregg Popovich. Algunos le consideran un gran entrenador. Otros destacan de él su extrema frialdad con determinados jugadores. Otros, incluso, critican su trato con la prensa. Pero todos sin distinción le consideran un genio en los banquillos. Probablemente uno de los 3 mejores entrenadores que ha tenido la historia de la NBA (Red Auerbach y Phil Jackson son, por importancia y número de anillos conseguidos, obligados en los primeros puestos). Desde que Gregg cogiera el equipo, allá por 1996, San Antonio solamente faltó ese año de su debut a los Playoff. Ninguna otra temporada de las que vinieron, desde que Pops cogiera el timón del equipo, faltaron a su cita de postemporada para aspirar al título. 17 años seguidos acabando con un porcentaje superior en victorias al 60% y con, mínimo, 50 partidos de 82 ganados (exceptuando el anillo del lockout).

    Pero para esa Santa Trinidad faltaba un elemento más. Uno que contrajera matrimonio fiel hacia el éxito del baloncesto. Desde Íslas Vírgenes, esta vez no fue la madre patria la que quiso que se juntasen. Esta vez fue el destino. Érase una vez un afable nadador al que la historia quiso dar un giro en su vida. Tim Duncan, desde la Universidad de Wake Forest, juró amor eterno a una franquicia y a una persona. Gregg Popovich y Tim Duncan se juntaron en 1997… y desde entonces no se han vuelto a separar. Ni en lo bueno… ni en lo malo.

    Juntos han hecho que se cayeran cimientos de fe y hormigón para lograr el éxito. Cimientos clásicos, como en la temporada del lockout ante los New York Knicks de Latrell Sprewell. Cimientos de coraje, como los Nets de Jason Kidd y Kenyon Martin. Cimientos de chicos muy muy malos, como los aguerridos Detroit Pistons de Larry Brown. Cimientos de historia, como la abultada victoria por 4-0 ante los Cleveland Cavaliers de “El Elegido”, LeBron James. E incluso, han llegado a tumbar los cimientos más difíciles. Aquellos en los que el rival está consagrado y creado para ganar. Aquellos en los que la franquicia a las que se enfrenta congrega a 3 de los mejores jugadores del planeta. Aquel cimiento ante los Miami Heat de Pat Riley revitalizados. 5 cimientos derrocados que han supuesto 5 anillos en 47 años de existencia. La tercera franquicia en el baloncesto más laureada de Estados Unidos.

    Y, por último, érase una vez la belleza. El arte. Aquella expresión ejecutada por el ser humano mediante cualquier medio positivo con el fin de agradar a quienes lo contemplan. Así ha sido siempre el baloncesto de San Antonio Spurs. Su último anillo concretamente fue una oda a la perfección baloncestística. Al arte de jugar en equipo. Una poesía para el alma más nostálgica y artística. Un dulce postre para el paladar más exquisito del deporte de la canasta.

    Cuando James Naismith inventó el juego de la canasta, seguramente que no pensaba en San Antonio Spurs. Aunque quizá tal vez pensase que alguien, algún día, magnificaría ése deporte que creó.

    Ésta es la historia de una dinastía tejana. Aquella que empezó sin nada. Aquella que fue paciente. Aquella que quiso triunfar con unos valores. Aquella que, a fuerza de embellecer el deporte, conquistó a los corazones más pros del espectáculo, los más reticentes de la mezcla europea. Incluso aquellos corazones rivales. Aquella dinastía que quiso tener un hueco en los anales de la NBA empezando por lo más humano y más humilde.

    San Antonio Spurs ya ha escrito su historia por siempre, y su leyenda ya nadie se lo quitará.

    Ésta la historia de “Érase una vez en una dinastía tejana”.

     

    Leer aquí el artículo completo