Decepciones de la temporada (Diciembre)

9602592-justin-anderson-andrew-bogut-nba-preseason-oklahoma-city-thunder-dallas-mavericks-783x560Vamos con las primeras notas del curso, las de los equipos que, en este primer parcial, no han alcanzado la calificación deseada. pero, tranquilos, siempre se puede recuperar posiciones después de Navidad.

Dallas Mavericks

A Dallas hay que analizarlo en base a unos condicionantes muy especiales. El primero de todos ellos es que ha cambiado la plantilla e de manera casi radical. Por ejemplo, de los siete jugadores con más minutos en pista y más de diez partidos jugados, cuatro son nuevos en el equipo (Bogut, Curry, Barnes y Finney-Smith), dos el año pasado apenas sobrepasaban los quince minutos de media (Powell y Anderson) y el otro es Wes Matthews, un titular asentado y con galones en el equipo.

Esta nueva cara ha sido, a partes iguale, buscada y obligada. Buscada porque se hizo un traspaso agresivo al adquirir a Harrison Barnes y a Andrew Bogut y se hizo un desembolso muy importante al adquirir a Seth Curry. Además, se ha pagado mucho por Dwight Powell y el sophomore Justin Anderson es una apuesta por el equipo. Esta inclusión de nuevas piezas de forma totalmente voluntaria por parte de la franquicia requiere un proceso arduo para poder acoplarlas de la forma más armónica posible. Pero en Dallas estaban tranquilos, ya que cuentan con un maestro de los banquillos como Rick Carlisle.

Pero, con lo que no contaban era con las lesiones y los problemas físicos, que han obligado a jugadores como Nowitzki, Devin Harris, Deron Williams y JJ Barea a disputar, tan sólo, 24 encuentros entre todos ellos. Se ha pasado de un gran volumen de minutos (los que tuvieron estos jugadores el año pasado) empleados en primeras espadas y jugadores asentados a que, ese mismo volumen, lo deban disputar otros hombres, ya sean nuevos en el equipo o poco acostumbrados a desempeñar labores referenciales.

Todo ello hace que Dallas sea el peor equipo de la NBA en puntos, rebotes y asistencias por partido, por ejemplo. También en porcentajes de tiros de campo y de triples, además de contar con un diferencial (+/-) de -8.8 puntos por partido. Lo único que les salva es el Deffensive Rating, que los sitúa en la parte media de la liga. Son datos, nada más que eso, pero justifican un inicio más que pobre de un equipo que, a priori, debería poder luchar por la última plaza de Playoff en el Oeste. En la medida en que vayan recuperando lesionados y las nuevas piezas se acoplen, el rendimiento de los Mavs subirá considerablemente.

Indiana Pacers

Pero, ¿cómo un equipo con un 47% de victorias puede ser una decepción? Cierto, sólo se lleva jugado un pequeño tramo de la temporada, pero la sensación de los Pacers es que podrían haber dado más de sí, más aún con el espectacular inicio de Paul George y, especialmente, Myles Turner. Lamentablemente, Indiana se ha quedado en eso, en un gran inicio. Nada más.

Al contrario que otros equipos, donde se aprecian claramente los puntos de mejora y los aspectos claramente evolucionables, con los Pacers estamos ante un equipo que se encuentra en tierra de nadie, sin virtudes destacables y sin saber hacia dónde marchar. Es cierto que Nate McMillan parece tener claro el núcleo duro del equipo, el grueso de jugadores que acumulan más minutos, pero no parece que haya encontrado la solución a los problemas de anotación y defensa que sufre constantemente. La constante y confusa aparición de jugadores en la segunda unidad, sin una definición clara, la deficiente aportación ofensiva de Al Jefferson aun siendo el cuarto jugador en uso ofensivo o la ocultación de Monta Ellis en labores de ejecución son algunas de las claves que puede explicar por qué Indiana es el vigésimo tercer equipo en Rating Ofensivo, por ejemplo.

Jan 6, 2016; Orlando, FL, USA; Indiana Pacers forward Paul George (13) drives to the basket against the Orlando Magic during the second half at Amway Center. Indiana defeated Orlando 95-86. Mandatory Credit: Kim Klement-USA TODAY Sports

Pero no sólo el ataque es susceptible de mejorar. La defensa se encuentra entre las peores de la liga en porcentaje de acierto en triples permitidos al rival; es decir, Indiana es uno de los equipos a los que con más acierto enchufan los triples. Por decirlo claramente. El rebote es otra asignatura pendiente, ya que permite 11,7 capturas por partido en su propio aro (4º peor registro de la NBA), lo que suponen muchos puntos en segundas opciones. La endeblez de algunos jugadores interiores, como Jefferson, Thaddeus Young o Lavoy Allen, entre otros, “ayuda” a alcanzar este dato.

Por confección de plantilla, encaminada a potenciar aspectos exteriores, donde cuenta con jugadores de élite como Paul George, Monta Ellis o Jeff Teague, los Pacers sabían que iban a sufrir en la zona, más aun cuando algunos de sus “hombres altos” tienen sospechosas tendencias a ubicarse en el mid-range, como Thaddeus Young.  Es urgente cerrar algunas vías de agua en el equipo de Indiana para poder encarrilar un equipo que debería optar a alcanzar buenas posiciones de Playoffs en una conferencia tan abierta como la Este. Otro problema es el entrenador, pero ya hablaremos de él…

Portland Trail Blazers

Otro equipo con el “síndrome de Indiana”: excelente comienzo y, poco a poco, se ha ido apagando, hasta llegar a un pobre 50% de victorias, sobre todo teniendo en cuenta las buenas expectativas creadas al principio.

Nov 27, 2016; Portland, OR, USA; Portland Trail Blazers center Mason Plumlee (24) is called for a foul as Houston Rockets guard James Harden (13) tries to get around him during the third quarter of the game at the Moda Center at the Rose Quarter. The Rockets won 130-114. Mandatory Credit: Steve Dykes-USA TODAY Sports

Ya en un artículo anterior dábamos algunas de las claves para poder ver a Portland bien arriba y con regularidad. Una de ellas era la defensa y, más concretamente, la referida a la zona. Pues bien, Portland no ha mejorado demasiado, pasando de ser la cuarta peor de toda la liga, permitiendo 46,9 puntos por partido en la zona restringida. Además, cuenta con el peor Defensive Rating de la NBA y es el sexto peor equipo defendiendo los triples contrarios. Por tanto, en este aspecto, los Blazers siguen con un rotundo suspenso y por ahí vienen los problemas que explican un balance tan “poco positivo”. Finalmente, como ya dijimos, la ausencia de Festus Ezeli, que aún no ha debutad, sigue siendo demasiado importante al ser el único corrector interior de garantías del equipo.

Pero, además de la defensa, la combinación de los quintetos que, según decíamos, podía ser un arma defensiva de primer nivel, no lo está siendo. Terry Stotts siempre utiliza, en los lineups más usados, a Mason Plumlee, lo que no le está ayudando defensivamente en absoluto, ya que no es un buen defensor interior y acusa demasiado los cambios de asignación tras bloqueos directos. Pero, al menos sumará réditos en ataque, ¿no? No excesivamente. Porque su uso ofensivo es relativamente alto (17 %, un mundo si tenemos en cuenta que en este equipo están Lillard y McCollum) y su producción se reduce a 10 puntos por noche.

Pero, ojo, no estamos centrándonos en machacar a Plumlee, simplemente dejamos claro que, según Esfera NBA, no es el jugador interior que necesitan los Blazers.

En cuanto a la ofensiva, es el tercer equipo en puntos por partido. Por aquí no van a tener problemas, pero deben defender más y mejor para volver a la élite del Oeste y volver a ser esos aspirantes a ocupar la zona noble de un conferencia que, poco a poco, va recuperando su más que ganada condición de “salvaje”.

Washington Wizards

Posiblemente la debacle más abultada de la temporada. Con sus piezas importantes renovadas y un margen de evolución muy alto en sus jugadores jóvenes, Washington afrontaba la temporada opositando a, como mínimo alcanzar playoffs (Esfera NBA los colocó en el quinto puesto del Este). Pero nada más lejos de la realidad: lo Wizards son un disparate y deambulan por el limbo de la indiferencia. Un 35% de victorias realmente espantoso, entre los peores equipos en puntos, rebotes y asistencias, así como en puntos recibidos. La defensa del triple es mala y sólo la defensa en la zona compensa, en parte, su dejadez a la hora de trabajar en el exterior.

WASHINGTON, DC -  JANUARY 7: Bradley Beal #3 and John Wall #2 of the Washington Wizards during the game against the New York Knicks on January 7, 2015 at Verizon Center in Washington, DC. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this Photograph, user is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2015 NBAE (Photo by Ned Dishman/NBAE via Getty Images)

Al igual que Portland, necesitan al mejor Mahinmi para anclar la defensa debajo del aro y poder desarrollar una buena cobertura en el frontcourt, indispensable en el sistema de Scott Brooks que ya vimos en Oklahoma. También es importante que sus exteriores, especialmente Beal, comiencen a subir sus porcentajes en el triple.

Finalmente, parece que hay mucha distancia entre la aportación del quinteto más utilizado (Wall, Beal, Porter, Morris y Gortat) y los secundarios. Hombres como Oubre o Thornton han de subir, al igual que Satoransky o Nicholson, su rendimiento en ambos lados de la pista.

No nos gustan mucho los Wizards, pero les dimos un voto de confianza que, a estas alturas, están a punto de perder.

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