La enésima sinfonía

Nueva exhibición de San Antonio, que vence a Miami por segunda vez consecutiva en el American Airlines Arena y se pone a una victoria del anillo. James tiró del carro pero estuvo demasiado solo.

Patty Mills y Tony Parker, claves en este Game 4. FOTO: Milenio

Mills y Parker, claves en este Game 4. FOTO: Milenio

Sonido de trombones y timbales. Se avecina una orquesta, perfectamente afinada, con violines y trompetas, dispuesta a interpretar cualquier pieza, ya sea lenta y melódica o intensa y agresiva. Con el director Popovich al mando y una pléyade de músicos de la más alta estirpe, los San Antonio Spurs están dando una auténtica lección de baloncesto, con los orgásmicos partidos 3 y 4 en Miami como punto álgido dentro de esta histórico maridaje de conceptos baloncestísticos.

La partitura del cuarto partido fue, en su esencia, un calco de la precedente. Porque si en el Game 3 San Antonio lució en su máximo esplendor los primeros 24 minutos, algo parecido sucedió este jueves. El porcentaje de acierto no fue tan obsceno, pero el estilo y el ritmo sí lo fueron: dominaron a Miami en todas las facetas del juego, con diversos jugadores aportando en todos los aspectos, ya fuera Mills desde el triple o Diaw y Splitter ¡como pasadores! Todo valía para esta amalgama de recursos, tan bien sincronizados que da gusto.

La primera mitad fue de claro dominio visitante, con rentas que alcanzaron los veinte tantos y, si bien el partido estaba aún vivo, la sensación era de que Miami lo tenía crudo, muy crudo para dar la vuelta al partido. Y, precisamente, como en el tercer choque de estas Finales, los Heat, encabezados, casi en exclusividad, por LeBron James, consiguieron reducir diferencias y poner algo de picante al partido. Tiempo muerto va, tiempo muerto viene. Porque con Popovich no ha lugar a los despistes y a cada nuevo parcial de Miami, por mínimo que fuera, respondía el técnico tejano con un break para cortar de raíz cualquier atisbo de reacción local.

Mate de Diaw sobre Wade. FOTO: USA Today

Mate de Diaw sobre Wade. FOTO: USA Today

Pese a esta mejor imagen de los Heat de LeBron, incluso San Antonio consiguió anotarse el tercer parcial. Da la sensación que la música individualista de Miami no puede con el ritmo coral de los Spurs, que los solos de guitarra de LeBron son insuficientes para poder derrotar a una orquesta donde se mezclan a las mil maravillas la cuerda y la percusión, el viento y la voz. Hablamos de la enorme figura de James como único referente y eso, incluso, podría ser injusto para con el resto de compañeros pero, en el cuarto partido, jugadores como Wade y como Bosh se empequeñecieron de tal manera cuando más apretaba el encuentro, especialmente en el tercer cuarto, que The Chosen One tuvo que hacer todo, y de todo, para mantener a su equipo en el marcador.

Del lado Spur, resulta complicado destacar a alguien en especial, si bien los últimos dos choques de Kawhi Leonard han sido deliciosos. Pero qué decir de Duncan, líder histórico en minutos y dobles-dobles en Playoffs, el ritmo siempre adecuado de Parker, la efectividad exterior y defensiva de Green, la movilidad, efectividad y calidad pasadora de Diaw y Splitter en el poste (alto, medio y bajo), las rachas anotadoras de Mills, etc. Porque podemos estar horas y horas describiendo las virtudes de San Antonio, pero lo mejor es verlo, porque nunca una melodía será apreciada en su máxima esencia como cuando es escuchada. Lo mismo acurre con los Spurs: oír, ver y disfrutar.

NÚMEROS

– La dicotomía equipo-jugador se materializa en una estadística abusiva, excesiva teniendo en cuanto que estamos en unas Finales, San Antonio ha repartido un total de 102 asistencias en estos primeros cuarto partidos, mientras que Miami se ha quedado en sólo 52 pases de canasta (25-13 en el Game 4)

– En la primera parte, San Antonio lanzó a canasta con un 55.6% en tiros de campo, mientras que Miami lo hizo con un escaso 35%.

– Boris Diaw está promediando 6.5 puntos, 8.5 rebotes y 5.7 asistencias (8-9-9 Game 4), siendo el segundo jugador más utilizado, sólo por detrás de Parker.

– Mientras, LeBron anda por 27.5 puntos, 7.2 rebotes, 3.7 asistencias, 2.5 robos, 60% TC, 61% T3. Si Miami gana el anillo, ya tenemos MVP pero, en caso de que lo gane San Antonio…

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